Este tipo de vocabulario esta diseñado y creado para representar conceptos de forma normalizada de uno o más dominios como podrían ser diagnósticos, procedimientos, medicamentos,…. La normalización del lenguaje está asociada al uso de códigos o identificadores para representar estos conceptos (que representan unidades mínimas de significado) y a la utilización de descripciones en lenguaje natural vinculadas a ellos.
El vocabulario controlado permite representar e identificar de manera única la información clínica y su significado, de modo que se pueda interpretar sin ambigüedades. Si en esta codificación se utilizan estándares, también se podrá garantizar la correcta interpretación de los datos aunque se intercambien con otro sistema de información, incluso de manera automática y en múltiples idiomas. Siguiendo esta aproximación, este intercambio podrá realizarse entre departamentos de un mismo centro, entre distintos centros o incluso entre regiones y países diferentes.
En función de su utilización en los sistemas de información, se diferencian tres tipos de vocabulario controlado: vocabulario de interfaz, también llamado de entrada; vocabulario de referencia; y vocabulario de salida, también denominado de agregación. Además, en base a su estructura y contenidos, los vocabularios controlados también se clasifican en tesauros, catálogos, clasificaciones, terminologías y ontologías.